DESARROLLA TU FE EN DIOS - 3º PARTE



TERCER PASO DE FE A DESARROLLAR EN TU VIDA

Siguiendo el mensaje anterior; este paso es decisivo para la mujer cananea. Fue rechazada con contundencia. Le dijeron que no se la podía atender, porque era extranjera. Lo peor todavía no había llegado, la estaba esperando una hecatombe mortífera que estaba por explotar. Pero Ella mantenía una férrea actitud. Cuando escuchó lo que Jesús le dijo, Ella se tiró a los pies del Maestro y le imploró diciendo: Jesús ¡Señor, Socórreme!. Ella en su desespero y necesidad, se postró a los pies y se puso en la posición de un perro que lame las manos de su amo.
Y estando en esta posición, Jesús vio el potencial de fe de esta mujer, y dijo: –Te voy a dar una prueba más y voy a desarrollar en ti, una fe que todo lo puede. Prepárate, porque es tu Examen Final. Viene la prueba de la humillación: " No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos, y Ella dijo: Sí, Señor; pero aún los perrillos comen de las migajas de la mesa de su amo.”
Qué actitud la de esta mujer, qué carácter. No le importó cómo la estaban tratando. No le importó que escucharan otros, lo que le estaba diciendo Jesús. No le importó el que dirán, Ella no vivía de la apariencia. Era una mujer decidida a buscar su bendición en Dios. Hay lamentablemente personas que dicen: En esta Iglesia no me voy más, porque los Pastores no me saludaron. Los hermanos no fueron a visitarme con el Pastor, cuando tenía un dolor de cabeza, estuve enferma. Imagínate, esta mujer fue tratada de perra, porque ésta es la expresión que utilizó Jesús. La llamó perra. Si alguien te dice que eres fea, o estás gorda; sales ofendida, y dices: Me trataron tan mal estos hermanos, me han crucificado; estoy indignada por este trato. Por favor, deja la niñería a un lado, y comienza a madurar; si no te llamaron perra, aún no te han dicho nada.
Aprende de esta mujer, es un ejemplo de entereza. No te debe afectar nada. Tu mundo emocional, Tú debes manejar, no le des a nadie. No te afecte nada de lo que te puedan decir. Si alguien te quiere lastimar; remóntate a las alturas, vuela más alto; no dejes que nada ni nadie te lastime. Haz caso omiso a las ofensas y perdona siempre. Verás cómo el Diablo sale corriendo de tu vida y Tú serás una persona victoriosa en todo.
Cuando Jesús la escuchó, le dijo: “Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo cómo quieres". Y su hija fue sanada en aquel momento. Cuando Tú pases la prueba que Dios te envía, te dirá lo mismo y tu recompensa será igual o mayor que esta mujer. Jesús le dijo:” Cómo quieres”. Cuando Tú entiendas este proceso, ya nada te afectará y obtendrás todo lo que le pidas a Dios, en oración creyendo. En este último proceso, ya el árbol de mostaza se hizo frondoso.

Si todavía no tienes a Cristo Jesús en tu vida. O por motivo de fuerza mayor abandonaste el camino de Dios, estás a tiempo. Me gustaría que hicieras una Oración de Fe diciendo: Amado Jesús, quiero tenerte en mi corazón. Ahora te acepto como mi Salvador personal. Me arrepiento de todos mis pecados y límpiame con tu sangre preciosa. Amén.

Si esta oración de fe lo hiciste por primera vez, escríbeme a este Correo que aparece en tu pantalla. mrestauracionyvida@Gmail.com Oraremos por ti y tus necesidades.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bendiciones Pastor Miguel; soy Jorge, el cubano miembro de la iglesia de 'Kairos' (Pastor Daniel Contreras), que ha estado asistiendo a sus conferencias.
¡Muy buena palabra la de estos artículos, especialmente este que estoy comentando [aunque ninguno tiene desperdicio]
Llevo mucho tiempo meditando en este trato que Jesús da a la mujer cananea, intentando buscar una enseñanza en la humillación que le hace pasar, sin darme cuenta que estaba en la humillación misma: la convicción de la fe entra por el dolor.
Es la misma que nos da el Señor cuando se lía la toalla a la cintura y se pone a lavar los pies de sus apóstoles, dos de los cuales le habían intentado sacar el compromiso de estar a su derecha y a su izquierda, en el Sion Definitivo, instruyéndoles en la práctica sobre el 'muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros.'
Como el águila vieja, que rompe su pico, ya inútil, contra las rocas, y espera pacientemente a que este vuelva a nacerle, quitando luego con el nuevo, los espolones de sus garras prácticamente rígidas, y volviendo a esperar hasta que se renovaran, para remontar el vuelo después, rejuvenecida, alargando su vida 30 años más.
Es una enseñanza sobre cómo debemos portarnos nosotros, rompiendo nuestras vanidades y autosuficiencias, nuestra soberbia, haciendo menguar al hombre carnal cada día más, para que el espíritu de Dios pueda habitar en nosotros.
¡Muy buena palabra, si señor, como el resto que he tenido la gran oportunidad de oír personalmente!
¡Qué la luz de Cristo siga iluminándote Dr Jacques!