FE INCONMOVIBLE EN MEDIO DEL HURACÁN DE PRUEBA! 3º Parte

Tercer Nivel de Seguridad a desarrollar en tu vida.

Jesús enseñó a sus discípulos la excelencia. En su sabiduría, esto les enseñó por etapas. Se produjeron situaciones diversas para que ellos pudieran ver de distinto ángulo las situaciones difíciles, que se les fue presentando y cómo venía la solución de Dios, para que ellos pudieran tener una confianza plena en Él. Las pruebas que vienen del Señor, son para enseñanza. Esto te lleva a un nivel espiritual más excelente y a una dimensión de vida espiritual, que jamás has experimentado. Esto es lo que ocurrió con los doce discípulos de Cristo. Les llevó a una nueva dimensión de vida espiritual, para que ellos pudieran dar testimonio de que Dios existe. No importa el problema que uno pueda tener, Dios tiene el control de cada ser humano, y no dejará a su máxima creación desamparada. Él tendrá siempre una solución y una gran bendición para cada indivíduo.

El pasaje bíblico que nos toca exponer está en Marcos 4:35, en donde Jesús calma la tempestad. Despidió a la multitud, antes de subir en la barca lanza una palabra profética diciendo: "-Pasemos al otro lado", y se fue a dormir tranquilamente en la popa. Este lugar era atrás de la barca. Sabía lo que iba a suceder, pero El se anticipó a los hechos. En otras palabras le dijo a Satanás: "Ya sé el plan tuyo, sé que vas a tratar de matarnos a todos nosotros; pero te voy a dar una sorpresa, que ni siquiera te estás imaginando. Esto que vas hacer con mi barca usaré para darles una seguridad infinita a mis discípulos. Tú tendrás que huir como siempre derrotado, pero sirviéndome a mis propósitos para mi reino". Dios es omnisciente, omnipotente y omnipresente. El sabe el pasado, presente y futuro. No se le escapa nada. El vive en la eternidad, donde el tiempo y espacio están fusionados. Nadie le podrá engañar jamás. Se levantó de inmediato una tempestad de gran porte, que el relato bíblico lo menciona. El viento era muy recio y echaba las olas en la barca. Por ende la barca estaba en peligro inminente de zozobrar. Los discípulos hicieron todo lo que podían para mantenerse a flote, pero ya no pudieron más y fueron a despertar a Jesús, diciéndole -"Maestro, perecemos"; me quiero detener un rato en este lugar.

Ellos estaban asustados, hicieron lo que podían, pero no les resultó; porque esto era demasiado para ellos. Cuando comenzó la tempestad y el viento, ellos se enfrentaron y pusieron entereza en el asunto. Quiero decirte algo amigo; cuando venga una prueba sobre tu vida, no pongas tus mejores recursos par
a solucionar. Lo primero que debes hacer es recurrir al trono de la gracia donde Cristo Jesús está sentado y deja que Él se enfrente a la situación que te sobrevino. No gastes tu energía. El diablo quiere amedrentarte, asustarte, decirte dónde está tu Dios, yo tengo el control de tu vida. Déjame decirte que esto es una mentira de él. Cuando tu le dices al Señor, este problema que tengo no es mío, es de ti mi amado Jesús. El sale a enfrentar la prueba por ti y tu sentirás la seguridad de Dios; experimentarás que Él te está protegiendo y tendrás paz en medio de la tormenta.

Cuando Jesús dijo -"Pasemos al otro lado". Él determinó que no te quedarás en medio del huracán de prueba que te sobrevino. Jesús te garantiza tu victoria, esta palabra tiene vigencia hasta el día de hoy. Cielos y tierra pasarán pero la Palabra de Dios permanecerá para siempre. Quiero decirte que el enemigo de tu alma, está vencido. Si vieras en el plano espiritual, mirarías a todos los demonios con piedras y con palos para atacarte. Pero Tu sin embargo, tienes el poder de Dios en tu vida. Cuando lo actives y digas, en el nombre de Jesús:¡¡Fuera demonios, problemas, enfermedades, sequedades!!. Ellos salen huyendo despavoridos, porque el fuego del Espíritu Santo sale de ti y los consume. Por último, Jesús nos enseñó a que nos levantemos en su nombre y le digamos al huracán de prueba: "Calla, enmudece". Él dejó esa potestad para ti, para que tu lo ejerzas; en las pruebas, tu le tienes que dar un corte definitivo. Tu tienes el poder de parar la tempestad que vino sobre tu vida o sobre tu familia. Y nunca más serás amedrentado; se te aumentará la fe y será una fe inconmovible en medio del huracán de prueba. Vivirás en otra dimensión de vida espiritual con Dios y descansarás seguro en sus manos.

Si todavía no tienes a Jesús en tu corazón, haz conmigo esta oración de fe diciendo: "Jesús quiero que Tú estés en mi corazón. Yo renuncio a todos mis pecados y a Satanás, porque quiero ser parte de tu reino. Anota mi nombre en el libro de la Vida . Voy a servirte hoy , mañana y siempre. Amén.

Si este mensaje te fue de bendición o has hecho esta oración por primera vez, escríbeme a mrestuaracionyvida@gmail.com. Estaremos orando por ti, por tu bendición espiritual para tu vida.